Hace mucho tiempo que quería tener una muñeca de Madame Alexander pero no fue hasta hace unos años que pude realizar ese deseo al encontrar por Ebay dos muñecas a muy buen precio. Una de las muñecas es “Rebeca 1585” y aunque su ropa ha perdido bastante el color, supongo que tras años de estar colocada en una estantería con mucha luz natural, aunque por lo demás está perfecta y preciosa y así se va a quedar (ya haré una entrada con ella). La otra muñeca era una “Goldilocks 1520” y esta pobre había resistido peor el paso del tiempo. El vestido estaba muy desgastado y en algunas partes la tela ya estaba raída y muy pasada. Como realmente el vestido y el personaje tampoco es que me entusiasmaran, la pobre ha estado varios años en espera de ver que hacer con ella. Varias veces pensé en ponerla en venta, pero no fui capaz, me encanta su cara y sabia que tarde o temprano haría algo para que quedara a mi gusto. Bien pues ese momento llego hace unas semanas y aquí os dejo el proceso y el resultado.

En primer lugar os muestro como era la muñeca y su caja en su origen con tres fotos que he sacado de internet porque obviamente yo no tengo ni la caja ni la muñeca venía nueva.

Tenemos a la muñeca en su caja sobre estas lineas, es igual a la que yo tengo. Al lado podéis ver que también las había con otro color diferente en la falda.  Y bajo estas lineas tenéis la foto con los datos de la caja donde se puede ver también el nombre y el número del modelo.

Ahora os mostraré como estaba mi muñeca una vez que la hube limpiado y lavado su ropa.

Aunque no parece que esté tan mal, entre otras cosas por que la sobre falta está echada hacia atrás para que no se vea la tela raída, no me convencía su aspecto, su pelo es muy duro y fosco y para mi gusto necesitaba un cambio de imagen.

Estas son las partes del vestido que están peor. La sobrefalda y las mangas. También podéis ver la etiqueta del vestido que muestra que es el de Goldilocks de Madame Alexander.

 

 

COMENZANDO LA TRANSFORMACIÓN DE LA MUÑECA.

Lo primero era solucionar el problema de las articulaciones, que estaban flojas y no podía sostener la postura del brazo y la pierna. Este es un arreglo muy sencillo que os puede servir casi para cualquier muñeca de este tipo. Es algo tan simple como poner en la articulación una gomita de esas que venden en los chinos para hacer pulseras y que tan de moda estuvieron. La gomita queda dentro de la articulación y sirve para rellenar la holgura sin que pierda movilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez que la goma está dentro de la articulación ya no se ve por fuera y el brazo puede moverse y sujetar la posición sin problema ninguno.

Después toca hacerle el peinado y prepararla para poder cortarle el flequillo. Así dejamos que el cabello se seque.

Ahora vamos con la ropa, lo primero es arreglarle sus braguitas o pololos. Es solo ajustarle gomas nuevas porque las viejas ya estaban pasadas.

Ahora vamos con el vestido. El patrón lo hice directamente dibujando el contorno de la muñeca sobre el papel. El vestido tiene la parte de arriba forrada por dentro y se cierra con dos trocitos de velcro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tiene puntilla en cuello, hombros y la parte baja de la falda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los zapatos he utilizado los mismos que tenía pero los he teñido de azul para que hicieran juego con el vestido y para mi gusto han quedado más vistosos. La forma de teñirlos ha sido muy sencilla, como son de tela he usado un rotulador azul para teñir la tela, se deja secar y listo. Me aseguré que una vez secos no mancharan el pie de la muñeca pero como la parte interior del zapato es muy gruesa no hay problema.

 

Y después de todo el trabajo, así es como ha quedado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y para terminar un paseo por el parque para lucir el modelito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo estoy encantada con el cambio y se ha convertido en una de mis muñecas favoritas.

 

 

 

A veces con los peluches o los muñecos de trapo ocurre que con el paso del tiempo o al jugar con ellos, o simplemente de tenerlos puestos en un estante, el relleno tiende a asentarse o mermar en algunas partes y hace que por ejemplo la cabeza caiga hacia abajo porque el cuello no aguanta bien. Puede ocurrir en cualquier otra parte del cuerpo, esto es porque al introducir el relleno se hace en partes diferenciadas por ejemplo cabeza/cuerpo y tienden a hacerse compactas en esas partes separándose entre si. Es un arreglo muy sencillo, que además apenas lleva unos minutos.

Hoy me ha tocado hacerle este arreglillo a mi Elmo, así que os dejo un sencillo paso a paso.

 

Aquí se puede apreciar como Elmo no puede sujetar la cabeza derecha. Si no la sujetamos nosotros con la mano cae hacia delante, por que su cuello ya no puede sostenerla.

 

 

 

 

Esto se debe a que el relleno de la cabeza y el del cuerpo están separados, por lo tanto al faltar relleno entre medias de los dos, el peso de la cabeza es demasiado para sostenerse derecha. Para arreglar este problema vamos a abrir por la costura de la parte de atrás del cuello. Una vez hecho esto en la foto de aquí abajo vemos lo que estoy comentando los dos bloques de relleno diferenciados.

Ahora tan solo tenemos que coger un poco de relleno y añadirlo por la abertura. El relleno que podemos utilizar es guata o  miraguano que podéis comprar en tiendas de tela o de tapicerías. Utilizar algodón o trozos de espuma de relleno no es aconsejable porque no aguanta bien el paso del tiempo. Además el miraguano o la guata son baratos y sirve para rellenar cualquier tipo de muñeca de trapo, peluche e incluso amigurumis con muy buenos resultados.

Por tanto cogemos un poco de este relleno y lo introducimos en la zona del cuello, la cantidad la veremos nosotros mismos según vaya quedando firme. Cuando esté a nuestro gusto y veamos que el cuello ya puede aguantar bien la cabeza es momento de terminar nuestro trabajo volviendo a coser por la costura que abrimos previamente.

Y en menos de 5 minutos hemos conseguido que nuestro muñeco o peluche, en este caso Elmo, pueda volver a mantener la cabeza recta y deje de mirarse el ombrigo 🙂

¿Verdad que ahora Elmo está mucho más guapo y se le ve más feliz? Pues si tenéis algún muñeco de trapo o algún peluche al que le suceda lo mismo os animo a que en un momentín podais arreglarlo de esta forma tan sencilla.